jueves, julio 16, 2009

Silence please.

Allí se encontraba, entre el viento y las nubes, cuando apareció responsablemente el jefe menor, Cumplidor, y le dijo:
-Siéntate Silencio, hemos de hablar tu y yo, de como te rebelas a lo que eres y para lo que fuiste creado por ÈL. ¿Cómo te atreves a romper las reglas de tal manera?, ¿acaso es que no valoras el Don que has recibido? ¡Desagradecido has salido! Ahora pues, vete y has lo que sabes hacer, bien sabes que para otra cosa no sirves pero para lo que si sirves, eres el mejor.
Así en silencio se fue, bailando y cantando tristemente, con lágrimas silenciosas esperando que alguien pidiera por él.
Continuo la tarde hasta caer en noche azul, pero nadie pidió Silencio siquiera una vez. Agotado, se fue este a meditar junto al Río, sentado sobre las rocas cubiertas de musgo.
-¿Qué es lo que tanto te hace sufrir?, ¿acierto si apuesto a que es por una mujer por la que tanto has de mojar mis aguas con llanto?
Y en Silencio, negando con la cabeza suspiró, una y otra vez.
-¿Es entonces que te encuentras agotado de tanto trabajo?- prosiguió el Río.
Volvió el Silencio a negar con la cabeza y, esta vez, sus suspiros fueron más tristes que antes. Dudoso, el Río continuó:
-Pues si no es el corazón ni es el cansancio, rompe las reglas y dime Silencio, aquí y ahora, ¿por qué es que lloras sobre mí?
...ends the first part

P. 9

Sin vos no hay velada, aún si las velas están encendidas.


Pero me prometí a mi misma, mirar hacia lo lejos cuando estés cerca de mí.

P. 8

No sirve construirme un futuro si el presente todavía no abandona mi pasado.

martes, julio 07, 2009

P. 7

- Te ofresco una mentira - le dije mientras sentada en el piso jugaba a ser otra.
- ¿Y esa mentira que me ofrece? - respondiò.
- Para mentir, tenès que saber la verdad. Bueno, yo te ofresco la mentira.
- ¿Y por què no la verdad?
- ¿No te gustan las mentiras? - dije fingiendo estar sorprendida.
- No. Son inùtiles y no quiero que nunca nos digamos mentiras.
Apaguè la grabadora y guardè una copia en cada habitaciòn paratenerla preparada siempre. Ahora cuando diga que llegò tarde por trabajo y yo no sepa que decir, tendrè preparada mi arma secreta. Ah, tambièn la grabaciòn.

47 razones para quererte...y contando...


1. Te quiero cuando me querès
2. Te quiero a la mañana
3. Te quiero a la tarde
4. Te quiero a la noche; pero màs a la mañana.
5. Te quiero cuando estàs
6. Te quiero cuando no estàs; pero màs cuando si estàs.
7. Te quiero con barba aunque me pinche.
8. Te quiero màs sin barba.
9. Te quiero porque existis.
10. Te quiero porque de no existir querrìa querer como te quiero ahora.
11. Te quiero porque me criticas.
12. Te quiero porque me queres.
13. Te quiero amargo.
14. Te quiero dulce. Màs dulce que amargo.
15. Te quiero rubio.
16. Te querrìa igual si fueras morocho.
17. Te quiero con voz ronca.
18. Te quiero por ser dìas perfectos.
19. Te quiero por esconderme de los malos dìas.
20. Te quiero en los malos dìas. Màs en los buenos que en los malos.
21. Te quiero tìmido.
22. Te quiero borracho.
23. Te quiero falopero.
24. Te quiero por hacerme màs grande.
25. Te quiero como una nena.
26. Te quiero como una mujer.
27. Te quiero a oscuras.
28. Te quiero abajo del sol.
29. Te quiero cuando estàs lejos.
30. Te quiero cuando estàs cerca.
31. Te quiero màs cerca.
32. Te quiere mi sistema limbico.
33. Te quiere mi corazòn.
34. Te quiero mi perro.
35. Te quiero dormido y despierto.
36. Te quiero soñando.
37. Te quiero cuando jugàs conmigo.
38. Te quiero cuando volvès.
39. Te quiero cuando me odias.
40. Te quiero cuando te odio.
41. Te quiero fotografìado.
42. Te quiero en carne y hueso.
43. Te quiero con frìo y con calor.
44. Te quiero màs càlido que frìo.
45. Te quiero hoy.
46. Te quiero querer mañana.
47. Te quiero porque te quiero
.

jueves, julio 02, 2009

P. 4

Nuestro amor se ha devaluado, lo que te doy en eternidades, me lo devuelves en pequeños momentos.

¿?

Clara no podía recordar la última vez que había recibido una carta, que no fueran cuentas a pagar o publicidad engañosa.
El remitente le pareció absurdo e incluso la hizo reír. Con una sonrisa enorme en su cara maquillada de muñeca abrió el sobre:
“Ana y Mauricio quieren que seas
parte del día más importante
de sus vidas; la vida que comenzaran
juntos, con amor y prosperidad”

Su sonrisa grande pero silenciosa se torno en una carcajada imparable. Su hermanase casaba. La misma hermana que la había echo jurar que jamás se casaría, ni dejaría todo por ser una señora de su casa. Recordaba lo que le decía de chica: “Ningún hombre del mundo, Clara, vale todos tus sueños”.
Y a pesar de estar feliz por su hermana, porque ella misma parecía estar feliz, no pude evitar sentirse engañada. Su maestra rompía las reglas que le había enseñado.
Luego volvió a mirar el sobre y a leer la carta y descubrió lo tonta que era. ¿Qué hubiera pasado si esa carta hubiera sido de Ale? Sabía que no iba a sentirse feliz, pero...
La vida que comenzaran...juntos...
Cuando Ale empezara de nuevo, ¿seguiría esperando como ahora? ¿Podría ser parte de su día más importante sin ser la protagonista?
Clara volvía a lo de siempre, aun si el disparador había sido una noticia alegre y sin Ale, él siempre era capaz de aparecer.

¿Sería un nuevo comienzo para Ale el único fin a su constante espera?

Ni la desesperanza más grande que
puedas mostrarme,
acabarán con mi fiel deseo de esperarte.

lunes, junio 01, 2009

Infantil ancianidad


Ojalà, vejez temprana, que el viaje te sea leve.
Ojalà, soledad triste, que el viaje te sea leve y corto.
Ojalà, niño inconsciente, que el viaje te sea leve, corto y calmo.
Ojalà, amarga ternura, que el viaje te sea leve, corto, calmo y tù.
Ojalà, niño viejo, que el viaje seas tù.

Purpureo

Purpureo II

Y a veces pienso, que mis palabras respiran de tu voz
Llevándose todo lo que me es necesario para amarte
Y siento, que mientras escribo poemas nuevos
Los viejos ya te los has llevado hasta lo más alto,
En donde la luna y las estrellas se engrandecen
Sin embargo estas creencias, de todo amor perdido
Salen de mí a esconderse en tus manos porque saben
Que no volveré a correr hacia ellas de nuevo,
Pensando que frías y solas, no se abrirán a mi otra vez
Salen de mí a esconderse en tus manos porque saben
Que no volveré a correr hacia ellas de nuevo,
No otra vez.


martes, mayo 19, 2009

Soneto I

Yo, que inagotable mantengo a mi corazón
Para que permanezca alerta en tu búsqueda
Y tú, que inconsciente pasas tus noches
Inconsciente de todo mi amor

Por la mañana sostendré
Aquello que aún no he arrojado lejos
Más cuando el sol se haya dormido
Lanzare mis ojos hacia donde estés
Así te observare firme mientras duermes
Y en mi memoria y bajo la luna, te guardare

En la cima, del cielo que creabas con color
Te encuentras tú, bien alto e imposible
En donde tu vejez jamás alcanzara a llegar
Y la muerte no sabe, siquiera el camino

Allí arriba, en el techo de esa cima
Mi corazón sabrá encontrarte siempre
No importa cuan alto estés.
No importa cuan lejos estés.

Es para vos. Siempre es para vos.

jueves, mayo 14, 2009

Vivo en donde no se vivir. Sacàme. En un pueblo sin tu nombre. Necesito vivir en Ale. Extraño casa, te extraño Ale.

miércoles, mayo 13, 2009

Quisiera, sobre todas las cosas de las que no soy capaz, de tenerte hoy conmigo. A esta noche, tan tarde para estar despierta, tan temprano para dormirme, le haces falta. Mi libro de Bioy Casares te extraña y ya no lo volví a leer.
Apúrate amor!, apúrate!, que la pava hierve y el té se evapora. Y así, todo pareciera seguir adelante, mientras yo soy tu único latido latiendo desde acá.
No quisiera, sobre todas las cosas de las que soy capaz, empalagarte con versos incoherentes, que bien sabes me gustan escribir; solo decirte que, desde tu prematura lejanía no puedo más que dormir con ojos abiertos, y la vigilia en tu espera no cesa.
A.B.C.

martes, abril 28, 2009

Me adentro en el hueco que tus brazos hacen para mí. Me hago más pequeña para que vos me parezcas aún más grande. Juego con la fantasía de ser demasiado chica para vos, demasiado chiquita para que me toques, para que me ames, para que me tengas. Y se que quiero, te quiero a vos, en alma y en cuerpo. Te quiero siempre.
Te veo, en las sombras de las sabanas, y finjo tener miedo, para que me cuides. Fingir no es suficiente, querer tampoco. Te quiero siempre.

domingo, abril 19, 2009

Reencuentro con èl... (Primera parte)

B: Hacía frío, te acordàs? Vos tenías puesto ese pullover azul que te ponías siempre que nos veníamos en el Amucai, se me ocurría que era por cábala, para pasar bien la noche. A veces no te funcionaba y terminábamos peleando en vez de hacer el amor. Yo sabia cuando íbamos a pelear, porque eran días en que yo estaba sensible a todo, lo reconozco.
L: Vos solías ir con un gorrito de lana y guantes blancos, eras muy friolenta. Aunque siempre amaste el frío, siempre fuiste así de complicada y por eso me gustabas tanto. Me acuerdo la primera vez en el Amucai, que te daba vergüenza entrar por si te veían tus viejos entrar, ¡era muy obvio que tus viejos no iban a estar en el hotel!, pero vos te perseguías por todo igual. Y yo te decía, “vamos a casa si querés”...
B: “...no, no, yo quiero un hotel, me gusta el hotel”. Si, te confundí muchas veces por eso, pero mira que yo misma me confundía ehh...no era fácil no confundir a los demás así. Y encima que tenía que apagar el cel para no escuchar las llamadas de mi viejo, se me iban las ganas a veces...
L: A veces, remarquemoslo, a veces...
B: Bueno, vos eras irresistible...
L: Vos todavía lo sos.
B: Hay días en que extraño esas aventuras...los hoteles siempre fueron muy fríos, pero son excelentes para llenarlos de calor.
Y el deseo no hizo más que desaparecer cuando más lo necesite. Cruz la puerta y mi corazón comenzaron a enfriarse de duda atacándote con los ojos. Desperté de mis pensamientos para darme cuenta de que yo no pertenecía allí, me di cuenta cielo, que tú no me pertenecías.
Y comenzó a correr, no supe a donde, pero corrí. Y aquí estoy ahora, escribiéndote mi s disculpas. Aquí estoy, lamentándome por no ganarte, aun cuando huí de tu casa en lo más temprano de la noche.
Y no me duele haberme ido, sino que no hayas ido detrás de mí.
-Huye conmigo, huye conmigo - te grite despacio mientras preparaba mis pies.


Y no corriste conmigo...

Hoy son 9 años que no corrimos juntos...y te extraño más que nunca. Ayudame a correr hacia vos nuevamente, está vez no voy a escapar nunca más.

domingo, abril 05, 2009

Cubierta de sábanas de papel me entregué al vacío de la noche, oscura y brillante.
Negra por naturaleza, luminosa por el hombre despierto; corren entre sus calles almas en pena; los fantasmas descansan, las mentes vivas no. Algunos sueñan con salir, otros con entrar. En el hueco entre el sueño y la vigilia se aglomeran millones de voces, unas sobre otras, gritando, riendo, cantando, aullando. Es la noche, todo vale. Todo, menos descansar.
Es el encanto maldito de muchos que por las noches dejan sus luces prendidas a manos de su inimaginable fantasía. Piensan, sienten, hacen, nacen. La noche no les da respiro, miren para donde miren el cielo negro está ahí, para observarlos, protegerlos, como un espejismo de la nada misma y, a su vez, del todo.
Miro por la ventana de mi habitación de la que esta noche no salí, el sol se aproxima; esa luz me intimida y me obliga a despertar. Ya estoy despierta otra vez. Para nosotros el día es solo el intermedio entre la noche anterior y la que vendrá.

Infidelidad...

Hubo una vez un hombre, que defendiendo toda su verdad
Insistió en cometer un crimen atroz y pasional...
Su verdad era: que el amor fue y será libre del amor. Y por ser éste libre, confusiones tiene.

Y por esto, solo por esto, estuvo conmigo esa noche. No reparó en gastos, ni en deseo.

Hubo una vez un hombre, yo lo vi frente a mí,
Su verdad no era más que relativa, pues era para mi nada más que palabras vanas;
Su libertad no duró más de lo que tardó en alejarse de ella para aparecer ante mí.

jueves, marzo 26, 2009

Maldigo tus alas que te permiten volar alto; como si los crueles dioses te levantaran distanciándote de mí
Maldigo tu espíritu hambriento de libertad; como si por muchos años no lo hubieras alimentado
Maldigo tu corazón salvaje; que palpita e incita a galopar a tu espíritu y a abrirse a tus alas
Maldigo esto que ahora escribo, maldigo todo hoy, que estás lejos de mí.

viernes, marzo 13, 2009

Querido Corazòn, no;
Estimado Corazòn, tampoco;
Corazòn mìo, puff, menos!;

Tù sabràs entenderme:
¿Quién le ha dicho a ese bebé con alas que quiero que me lastime con sus filosas flechas rojas en el corazón? ¿quién le habrá dado permiso?, ¿será que alguna vez lo pedí sin querer...o sin creer lo que podría pasar?
Que nos mejores, poco a poco, y sepamos pedir y soñar con màs precisiòn.


PD: Perdòn Corazòn, no quise suplicar nunca por algo asì...

martes, marzo 10, 2009

A Poem to someone

Poema del Renunciamiento
.
Pasaras por mi vida sin saber que pasaste.
Pasaras en silencio por mi amor, y al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte ... y jamás lo sabrás.
.
Soñare con el nácar virginal de tu frente;
soñare con tus ojos de esmeraldas de mar;
soñare con tus labios desesperadamente;
soñare con tus besos ... y jamás lo sabrás.
.
Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amare más que nunca ... y jamás lo sabrás.
.
Yo te amare en silencio, como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos ... y jamás lo sabrás.
.
Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
- el tormento infinito que te debo ocultar -
te diré sonriente: "No es nada ... ha sido el viento".
Me enjugaré la lágrima ... ¡y jamás lo sabrás!

Josè Angel Buesa
Cuàntas dedicatorias darè inconsciente por este poema.